Videollamadas, juegos de mesa, series, comida casera, redes sociales y clases virtuales se apoderaron de lo cotidiano de nuestras vidas. El COVID-19 nos obligó a poner en pausa casi todas las rutinas diarias que nos llevaban de un trabajo al otro, o de la escuela a gimnasia, y de ahí a la reunión con amigos. Obligados a parar, y en aislamiento estricto, no todo es descanso y disfrute, esta situación puede provocar ansiedad, angustia y temor. La ciencia puede hacer mucho para intervenir en este escenario y no sólo en materia de vacunas. La psicología tiene mucho que aportar en situaciones como ésta.
Investigadores y becarios del Instituto de Psicología Básica, Aplicada y Tecnología (IPSIBAT- CONICET, UNMDP) elaboraron un proyecto de investigación con base en una encuesta virtual que ya suma más de 17 mil respuestas, con el objetivo de estudiar el impacto emocional en las personas a partir del estado de “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, que rige en nuestro país desde el 20 de marzo, motivado por la pandemia de Covid-19.
Es importante entender el modo en que la cuarentena dispuesta por el Poder Ejecutivo Nacional impacta en el funcionamiento emocional de las personas. Esta situación plantea separación de los seres queridos, dificultades financieras, sumado a la incertidumbre por la situación y el posible aburrimiento, y en ese sentido se configura como una situación incómoda, pudiendo generar malestar psicológico, que se manifieste en síntomas depresivos y Trastorno por Estrés Postraumático (TEPT). Conocer y comprender las experiencias de las personas que se encuentran en cuarentena es una herramienta central para maximizar el control de la propagación de la enfermedad, así como para minimizar los efectos adversos que puede tener sobre las personas, las familias y las comunidades afectadas.
Los especialistas del IPSIBAT buscan obtener información sobre niveles de ansiedad, síntomas depresivos y niveles de afectividad provocados por este estado de aislamiento a través de la realización de una encuesta virtual. A partir de los resultados del relevamiento generan información confiable basada en evidencias sobre efectos emocionales de esta condición. Sin dudas es una situación excepcional, sin precedentes, que genera a los especialistas una serie de nuevas preguntas sobre el estado del ánimo de la población. ¿Cómo lo afectará? ¿Aumentará la depresión y/o la ansiedad? ¿Qué pasará con la afectividad? ¿Quiénes necesitan más ayuda o contención? ¿Existen herramientas adecuadas para monitorearlo? Para poder responder a estas preguntas los especialistas necesitan tener la información que evidencie los cambios y tendencias emocionales.
Hasta ahora no existen evidencias ni datos sobre estos efectos durante estados de aislamiento como los que se viven actualmente por efecto del COVID-19. La encuesta generada por los especialistas del IPSIBAT está enfocada en estudiar los efectos emocionales del aislamiento, contribuir a la comprensión de los fenómenos producidos por esta emergencia y elaborar una guía sobre acciones orientadas a mejorar la calidad de vida en estas condiciones.
Pueden participar personas mayores de 18 años, que no tengan diagnóstico específico psicológico y/o psiquiátrico, ni enfermedades físicas graves que se vean afectadas por el aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado en el marco de la situación epidemiológica actual.
Para participar de la encuesta: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdct_KvgIkGN5iIZ0GTxK_ns91r-NVhqdLfr3oQ0A0N0C002Q/viewform
El equipo de trabajo está formado por Maria Laura Andrés marialauraandres@gmail.com, Lorena Canet Juric lcanetjuric@gmail.com y Sebastián Urquijo sebasurquijo@gmail.com