El Instituto de Investigación en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMDP) fue protagonista de la curiosidad de distintas agrupaciones de Boy Scouts que durante una semana participaron de una experiencia de vinculación tecnológica y social con actividades de concientización ambiental y talleres prácticos sobre reciclado, economía circular y gestión de recursos.
Especialistas de distintas áreas de la investigación diseñaron actividades para promover una comprensión integral de la economía circular, el reciclado y la gestión responsable de los recursos.Voluntarios de la ONG Cuidando lo Nuestro ofrecieron charlas de concientización sobre preservación ambiental, realizaron visitas guiadas por la Planta Piloto de Polímeros, donde los investigadores del INTEMA Pablo Stefani y Andrés Biasetti,compartieron un taller práctico de elaboración de bloques de cemento con incorporación de plástico reciclado, aplicando conceptos vinculados a la reutilización de materiales y al desarrollo sostenible.
Además se desarrolló un taller de gestión de recursos y ambiente, con un encuentro coordinado por la investigadora Laura Zulaika, responsable de la Red de Estudios Ambientales Bonaerense (REAB), junto a las investigadoras Eleonora Verón y Claudia Mikelsen, quienes abordaron distintas dimensiones del cuidado ambiental desde una perspectiva interdisciplinaria.
La investigadora del INTEMA Cristina Hoppe, dictó un taller integral sobre las etapas del proceso de reciclado, permitiendo a los y las jóvenes conocer la trazabilidad y transformación de los materiales. Además, el investigador y director del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Biotecnología (INBIOTEC-CONICET) Leonardo Curatti brindó una charla sobre el desarrollo de dispositivos para la purificación del aire atmosférico basados en el uso de microalgas.
Este tipo de encuentros permite nodificar la percepción sobre la ciencia, indica la investigadora Vera Alvarez, directora del INTEMA y del CONICET Mar del Plata: “cambia el ‘chip’ sobre qué es ser un científico. Dejan de vernos como personas encerradas en un laboratorio y entienden que la ciencia es una herramienta de servicio. Al tocar el plástico reciclado o ver los bloques de cemento, se llevan la certeza de que los problemas ambientales de su barrio tienen soluciones tecnológicas. Estamos sembrando vocaciones científicas con conciencia social. “Al humanizar la figura de investigadores referentes —quienes dejan por un momento los «papers» para asumir un rol de formación ciudadana—, se logra una conexión profunda que sirve de inspiración para los jóvenes; así, los scouts regresan a sus hogares convertidos en verdaderos «embajadores ambientales», capaces de multiplicar los conocimientos sobre sustentabilidad en sus propias familias.Al humanizar la figura de investigadores referentes —quienes dejan por un momento los «papers» para asumir un rol de formación ciudadana—, se logra una conexión profunda que sirve de inspiración para los jóvenes; así, los scouts regresan a sus hogares convertidos en verdaderos «embajadores ambientales», capaces de multiplicar los conocimientos sobre sustentabilidad en sus propias familias.”.
“La actividad permitió visibilizar la diversidad de desafíos ambientales presentes en distintos territorios del país y el fuerte compromiso de las juventudes scouts. La metodología participativa favoreció el intercambio de experiencias, el reconocimiento de problemáticas comunes y la construcción colectiva de respuestas, aportando un insumo valioso para el Nodo Mar del Plata de la REAB, al incorporar las voces juveniles y fortalecer los vínculos entre el ámbito científico y las organizaciones sociales”, reflexiona Zulaica.
“En los y las especialistas: Nos ‘baja a tierra’ de la mejor manera. A veces la rutina académica nos hace perder de vista para quién trabajamos. Explicarle a alguien que no está formado en la materia cómo el reciclado ayuda a su comunidad nos obliga a simplificar, a empatizar y nos devuelve la motivación. Ver el asombro en sus ojos nos recuerda por qué elegimos esta carrera: para mejorar el mundo que habitamos” concluye Alvarez.

